La ideología de género en la comunidad LGB y el movimiento feminista.
- 3 jul
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El feminismo ha analizado históricamente el género como un sistema de opresión basado en el sexo. La irrupción de la teoría queer y de la identidad de género ha abierto un intenso debate político y teórico que hoy atraviesa al movimiento feminista y al activismo LGB.
Almudena Cano Mérida
La comunidad LGB ha ido modificando sus marcos de referencia a medida que corrientes teóricas, como la teoría queer, han ido ganando presencia en determinados ámbitos académicos y activistas. La influencia de estas corrientes, que incorporan la noción de identidad de género, ha generado un desplazamiento progresivo del debate feminista que ha conllevado, en muchas ocasiones, el cuestionamiento y la censura de feministas que defienden la abolición del género.
Evolución del movimiento LGB y primeras organizaciones.
Tras la fuerte represión que venía sufriendo la comunidad LGB, en el año 1969 tuvo lugar un suceso significativo, conocido como la “Rebelión de Stonewall” en Nueva York, considerado un hito en la visibilización del movimiento por los derechos de las personas homosexuales. A comienzos de los años setenta, este movimiento comenzó a expandirse y consolidarse socialmente, dando lugar a la comunidad LGBT, cuyas siglas hacían referencia a lesbianas, gays, bisexuales y travestis.
No obstante, la organización política en defensa de los derechos de las personas homosexuales cuenta con antecedentes previos a los hitos más ampliamente reconocidos. Según la revista Focus LGBT +, en la década de 1950 se crearon dos organizaciones relevantes en Estados Unidos por defender los derechos de las personas homosexuales: “Mattachine Society” y “Daughters of Bilitis (DOB)”. Esta última fue la primera organización dedicada específicamente a la defensa de los derechos de las lesbianas en dicho país y en 1956 publicó la primera revista lésbica, The Ladder.
Aportes teóricos y surgimiento de la teoría queer.
En la década de 1980, autoras como la antropóloga Gayle Rubin, con su ensayo Thinking Sex: Notes for a Radical Theory of the Politics of Sexuality, o el filósofo Michel Foucault, con The History of Sexuality, Volume 1: An Introduction, influyeron en el desarrollo de los estudios sobre sexualidad al cuestionar las categorías sexuales tradicionales y analizar cómo las normas sexuales se construyen social e históricamente.
Posteriormente, durante la década de 1990, se consolidó lo que se conoce como teoría queer. En este proceso, la obra de Judith Butler, especialmente El género en disputa, se considera una referencia clave en la formulación y desarrollo de dicha corriente teórica.
Conceptos fundamentales: sexo, género y orientación sexual.
Cuando hablamos de comunidad LGB, nos referimos a la orientación sexual de las personas. Sus siglas hacen referencia a lesbianas, gays y bisexuales. Con el desarrollo de los debates en torno a la identidad de género, se han incorporado nuevas categorías que incluyen a personas trans, intersexuales y otras identidades diversas. Dentro de la comunidad LGBTIQ+ confluyen diversos conceptos que requieren ser diferenciados y entendidos para comprender los distintos marcos interpretativos en la comunidad.
La orientación sexual fue uno de los principales ejes de reivindicación de este movimiento. Se refiere a la atracción física, emocional, sexual y afectiva de una persona hacia otras personas. Históricamente, la heterosexualidad se ha establecido como la norma social dominante, mientras que la homosexualidad ha sido excluida de dicho reconocimiento en numerosos contextos sociales.
Por otro lado, el sexo se entiende como el conjunto de características biológicas, físicas, fisiológicas y anatómicas de las personas. En la mayoría de las especies el sexo es binario (machos y hembras) y también existe el dimorfismo sexual.
Desde el sistema patriarcal, a cada sexo se ha asignado un género (masculino, femenino), entendido como una construcción social, cultural y política que determina nuestro rol en la sociedad. Según diversas autoras feministas como Simone de Beauvoir, Kate Millet, Shulamith Firestone o Sheila Jeffreys, la construcción del género, basada en la diferenciación artificial y la naturalización de la subordinación de las mujeres, fue la primera violencia patriarcal ejercida contra niñas y mujeres. Los roles de género son el resultado de esta construcción y establecen normas sociales, culturales y políticas que regulan comportamientos, actitudes y expectativas según el sexo.
Debate contemporáneo sobre identidad de género.
A medida que determinadas corrientes han incorporado el concepto de identidad de género, se ha cuestionado la relación entre sexo, género e identidad. Desde una perspectiva crítica, se argumenta que la conceptualización de identidad de género contradice el discurso feminista que sostiene que la opresión de las mujeres se basa en la construcción social, cultural y política del género sobre el sexo,
Un ejemplo de esta conceptualización se encuentra en la definición propuesta por Amnistía Internacional, quien además se ha posicionado a favor de la regulación de la prostitución, y define la identidad de género como “la vivencia interna y profunda que cada persona tiene de sí misma en relación con el género. Es decir, es cómo una persona se percibe y se siente: como mujer, como hombre, como una combinación de ambos, como ninguno o de alguna forma distinta. Esta identidad puede coincidir o no con el sexo asignado al nacer”.

Desde una perspectiva feminista, se plantea que incorporar esta definición al análisis feminista puede resultar contradictorio, en la medida en que el feminismo ha sostenido que la categoría “mujer” no se basa en una vivencia subjetiva, sino en una posición material derivada del sexo y de las relaciones sociales y desiguales de poder. En este marco, se defiende desde algunas corrientes feministas la necesidad de abolir el género como sistema de jerarquización social, en lugar de sustituirlo por nuevas categorías que reproduzcan lógicas de diferenciación. Desde esta perspectiva, se considera que la proliferación de identidades, en un sociedad marcada por un sistema patriarcal basado en relaciones desiguales de poder entre los sexos, reforzaría estas estructuras de desigualdad basadas en la diferenciación de roles sociales.
Debates y posiciones contemporáneas.
En relación con este debate, el medio de comunicación La Cadera de Eva plantea que, “partiendo de que el género es una construcción social y que obedecerlo es parte de lo que se considera heteronormativo, lo único que puede definir a las mujeres (y hombres) es su biología: el sexo con que se nace. Entonces, ¿cómo es posible “sentirse” mujer si no es a través de la identificación con los roles y estereotipos de la feminidad?”.
Ante estas diferencias de enfoque entre el movimiento feminista y la ideología de género, la LGB Asociación crea la siguiente imagen en la que se hace una comparación sobre diferentes aspectos:

Según la autora Sheila Jeffreys en su obra La herejía lesbiana: una perspectiva feminista de la revolución sexual lesbiana nos dice que el feminismo lesbiano ha sido ridiculizado e invisibilizado por la teoría queer, además de mantenerse a la sombra de la cultura masculina gay que, financiada por la industria del sexo, ha sido contraria a los intereses de las mujeres.
Este tipo de debates ha contribuido a la existencia de distintas opiniones dentro del feminismo contemporáneo. Sin embargo, en La Cadera de Eva señalan que “la teoría feminista liberal o queer no son ideologías que tengan como objetivo la emancipación de las mujeres o las disidencias, ya que depositan la responsabilidad en la transformación de la sociedad en cada una de las personas, de forma individual y con sus mismas herramientas. Lo cual impide que exista una organización colectiva y en conjunto con otras estructuras de poder, como el capital y el Estado”.
Asimismo, la asociación Feministes de Catalunya sostiene que “las leyes trans son antidemocráticas ya que criminalizan la libertad de expresión y la libertad de opinión. Oponerse a la ideología de la identidad de género y denunciar sus nefastas consecuencias, especialmente en mujeres y niñas, es perseguido y punible con sanciones administrativas (multas de hasta 150.000€) y penales por delito de odio o transfobia. (...) Con el respaldo institucional se han normalizado el acoso, las amenazas y la censura a feministas críticas con las leyes de identidad de género con el objetivo de silenciarlas. Cualquier oposición a sus postulados se tilda de fascismo y las mujeres que se oponen son acusadas de ser TERFS (feministas trans excluyentes)”.

Perspectivas críticas y ámbito educativo.
Entre las consecuencias que ha generado la propagación de la ideología de género señaladas por algunas autoras críticas, la antropóloga feminista Silvia Carrasco ha advertido de “una persecución sistemática contra las voces académicas y feministas que cuestionan la llamada «ideología transgenerista»”, cabe señalar que Silvia Carrasco ha sido víctima de dicha persecución en varias ocasiones, de manera personal y profesional.
En esta misma línea, la plataforma educativa “Docentes Feministas por la Coeducación - DoFemCo” defiende un modelo de coeducación orientado a la igualdad entre mujeres y hombres, y expresa su preocupación respecto a determinados protocolos educativos vinculados a la teoría queer: “Creemos que los protocolos educativos para detectar a la supuesta infancia trans sólo refuerzan el sexismo y ponen en peligro la salud psíquica, emocional y física de los menores de edad a nuestro cargo”.

Almudena Cano Mérida
Graduada en Educación Social y estudiante del Máster en Prevención, Detección e
Intervención de la Violencia Sexual. Voluntaria de la Fundación Empodérame..
Fuentes:
Si tú o alguien que conoces está atravesando un proceso de malestar emocional, presión social, aislamiento o necesita orientación y apoyo, recuerda que existen recursos de atención y acompañamiento. Pedir ayuda también es una forma de cuidado.
📞 Línea 106 – El poder de ser escuchado
Atención en salud mental y orientación emocional en diferentes territorios de Colombia.
📱 Línea 155 – Atención a mujeres víctimas de violencia
Orientación jurídica y psicológica gratuita las 24 horas.
⚖️ Línea 122 – Fiscalía General de la Nación
Para denunciar cualquier situación de violencia, amenazas o vulneración de derechos.
👧 Línea 141 – Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
Protección y orientación para niñas, niños y adolescentes.
🦋 Fundación Empodérame
Atención psicosocial y jurídica gratuita para mujeres en situación de vulnerabilidad y víctimas de violencia.
Imagen generada mediante IA.
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