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Estudio suizo revela el impacto significativo y persistente de las agresiones sexuales en las víctimas. Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG).

  • hace 2 días
  • 3 min de lectura
Los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG) coordinan un estudio multicéntrico sobre las consecuencias de las agresiones sexuales en la salud de las víctimas.

Almudena Cano Mérida


En el marco de la ratificación por parte de Suiza de la Convención del Consejo de Europa sobre la prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, también conocida como “Convención de Estambul”, así como del cumplimiento de la meta 5.2 del Objetivo de Desarrollo Sostenible n.º 5 (ODS 5) de la Agenda 2030, este tipo de investigaciones buscan fomentar la implementación de políticas públicas acordes con el compromiso estatal de eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.


Asimismo, recientemente se publicó el Plan de Acción Nacional 2022-2026 de la Oficina Federal de Igualdad entre Mujeres y Hombres (BFEG), en el que se desarrollan tres áreas relacionadas con la violencia sexual, destacando entre los principales objetivos: garantizar la atención médico-forense a las víctimas de violencia sexual, desarrollar directrices sanitarias correspondientes y mejorar las estadísticas nacionales sobre agresiones sexuales con el fin de elaborar futuras políticas públicas, estrategias de formación y medidas de supervisión en la atención a las víctimas.



El estudio prospectivo se desarrolló entre noviembre de 2022 y diciembre de 2024, realizando un seguimiento a las víctimas participantes a los tres meses de la agresión sexual y posteriormente a los doce meses. La investigación inició con la participación de 177 mujeres y un hombre trans. Sin embargo, la tasa de participación disminuyó durante el seguimiento, registrándose 85 participantes en la evaluación realizada a los tres meses y 49 en la elaborada a los doce meses. Según indican las personas investigadoras, esta situación es frecuente en estudios con personas expuestas a violencia sexual.


Entre los resultados obtenidos tras el seguimiento realizado un año después de la agresión sexual destacan los siguientes datos:


El 57 % de las víctimas presentan episodios de ansiedad significativa.
El 71 % de las víctimas sufren depresión.

El 68 % de las víctimas presentan trastornos de estrés postraumático.
El 63 % de las víctimas reportan disfunción sexual.

Jasmine Abdulcadir, médica e investigadora principal, advierte que estos datos muestran que la agresión sexual constituye un trauma significativo y duradero, que hasta ahora había sido en gran medida subestimado debido a la falta de estudios longitudinales”.


Tras el análisis de los resultados obtenidos, se confirman varios hallazgos detectados en el estudio retrospectivo, entre los que se resalta que la mayoría de las víctimas de agresión sexual conocen a su agresor y que gran parte de estas violencias ocurren en entornos íntimos, incluyendo la vivienda de la víctima o del agresor.


Los resultados de este estudio resaltan la importancia de fortalecer el seguimiento psicológico a las víctimas de agresiones sexuales, así como de formar al personal de atención y estandarizar las rutas de atención para garantizar que sean equitativas e informadas sobre el trauma. Además, se hace énfasis en ofrecer información clara a las víctimas sobre las posibles consecuencias de la agresión y los recursos disponibles a los que pueden acceder.


Este tipo de investigaciones evidencia la necesidad y urgencia de que los Estados comprometidos con la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas creen e implementen efectivamente políticas públicas que respondan con medidas de atención integral a las víctimas de violencia sexual.


Según afirman las personas investigadoras, “las agresiones sexuales constituyen un problema importante de salud pública y de derechos humanos, con repercusiones profundas y duraderas en el bienestar físico, psicológico y social de las personas afectadas”. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y respuesta frente a todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.

Almudena Cano Mérida

Graduada en Educación Social y estudiante del Máster en Prevención, Detección e

Intervención de la Violencia Sexual. Voluntaria de la Fundación Empodérame.



Si tú o alguien cercano ha sufrido violencia sexual recuerda que no estás sola, existen recursos gratuitos de apoyo en Colombia.


Desde la Fundación Empodérame ofrecemos atención psicosocial y jurídica gratuita para mujeres que han vivido situaciones de explotación sexual.


📞 Línea 155 – Atención a mujeres víctimas de violencia

📞 Línea 192 (opción 4) – Atención en salud mental

📞 Línea 106 – Apoyo psicológico


Imagen generada mediante IA.

Esta nota se difunde por razones de derechos humanos.




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