Un medio alemán mira hacia Francia: diez años de modelo abolicionista frente al fracaso de la regulación
Actualizado: 18 may
La revista feminista alemana EMMA publicó una nota sobre la marcha realizada en París el 12 de abril de 2026, en el marco de los diez años de la ley francesa contra el sistema prostitucional. La publicación resulta especialmente relevante porque, desde Alemania, observa la experiencia francesa y abre una reflexión crítica sobre el modelo regulacionista que su propio país ha sostenido durante décadas.
Claudia Yurley Quintero Rolón
La marcha reunió a más de mil personas, entre ellas sobrevivientes, feministas, organizaciones abolicionistas y aliadas de distintos países. Participaron voces provenientes de Colombia, México, Rumanía, Corea, Francia, Suecia, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, España, Irlanda, Canadá y Estados Unidos, entre otros territorios.
El mensaje central fue claro: los seres humanos no son mercancía.
Según recoge EMMA, la movilización estuvo marcada por consignas como “La prostitución es violencia”, “Escuchen a las sobrevivientes” y “Los seres humanos no son mercancía”. Estas frases condensan una discusión internacional profunda: la prostitución no puede analizarse únicamente como una transacción individual, porque se sostiene en desigualdades estructurales, violencia sexual, racismo, pobreza, migración forzada, trauma y demanda masculina.
Francia adoptó en 2016 una ley inspirada en el llamado modelo nórdico o abolicionista. Esta política despenaliza a las personas en situación de prostitución, sanciona la compra de actos sexuales y establece programas de salida. De acuerdo con la nota de EMMA, en estos diez años más de 10.000 compradores de sexo han recibido sanciones económicas y cursos de sensibilización, mientras cerca de 2.000 mujeres han accedido a programas de salida con apoyo en vivienda, idioma, formación y acompañamiento para reconstruir sus proyectos de vida.
La importancia de esta cobertura radica en el contraste. Alemania legalizó la prostitución como actividad económica en 2002 y luego intentó ajustar el sistema mediante la Ley de Protección de Prostitutas de 2017. Sin embargo, el debate feminista alemán ha señalado durante años que la regulación no ha reducido la explotación sexual ni el poder de las redes, proxenetas y compradores. Para sectores abolicionistas, Alemania se convirtió en un destino europeo del turismo sexual y en un mercado donde la explotación puede presentarse bajo apariencia de legalidad.
En ese contexto, que una revista alemana destaque la experiencia francesa tiene un valor político importante. La nota no se limita a narrar una marcha: pone sobre la mesa una pregunta incómoda para Europa y para América Latina. ¿Qué modelo protege realmente a las mujeres? ¿El que normaliza el comercio sexual como mercado, o el que identifica la demanda como motor de la explotación?
La conferencia realizada el 13 de abril en la Assemblée Nationale amplió esta discusión. Allí participaron sobrevivientes, organizaciones abolicionistas, representantes políticas y expertas internacionales, entre ellas Reem Alsalem, Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas. El espacio permitió revisar los avances de Francia, la experiencia de Suecia como país pionero en sancionar la compra de sexo desde 1999 y los desafíos de otros países que aún tratan la prostitución como una actividad económica ordinaria.
Para América Latina, esta discusión resulta urgente. Nuestros países enfrentan trata de personas, explotación sexual, captación digital, migración forzada, economías ilegales, violencia armada, pobreza feminizada y desigualdad racial. En este escenario, la legalización o regulación del mercado prostitucional puede abrir riesgos graves si no se analiza quién compra, quién es comprada, quién se enriquece y quién queda atrapada en la explotación.
La experiencia francesa muestra que el abolicionismo requiere medidas concretas: sanción a la demanda, despenalización de las personas explotadas, rutas de salida, acceso a vivienda, formación, regularización migratoria cuando corresponda, atención psicosocial, protección frente a tratantes y reconocimiento de las sobrevivientes como sujetas políticas.
Desde Mujeres EMME consideramos fundamental seguir observando los debates internacionales con rigor. La nota de EMMA permite mirar más allá de Francia: interpela a Alemania, a Europa y también a América Latina.
La pregunta no es solo qué hacer con la prostitución, sino qué tipo de sociedad acepta que el cuerpo de las mujeres pueda ser convertido en mercado.
Claudia Yurley Quintero Rolon
Psicóloga y Especialista en Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Defensora de derechos humanos de las mujeres y activista feminista abolicionista. Investigadora con experiencia en trata de personas y explotación sexual, con trabajo directo en intervención territorial, acompañamiento psicosocial y diseño de programas de salida para mujeres en contextos de prostitución.
Ha participado en procesos de investigación aplicada y articulación institucional en salud pública y política social.
Directora de la Fundación Empodérame.
Fuente: Revista EMMA, “Marsch durch Paris”.
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